viernes, 17 de enero de 2014

Con un búho en la cabeza

Siempre igual. Los adultos parecen no saber decir otra cosa. "Hay que tener los pies en el suelo, Ilargi". "No puedes pasarte todo el día en las nubes, Ilargi". "Deja de soñar, Ilargi". Pero a Ilargi le gusta la sensación que tiene cuando despega hacia el cielo. Y es que hasta su propio nombre indica que su sitio está allí arriba. Aún así nadie parece entender que a ella no le guste esa realidad que se han creado los mayores. Cuando alguien pone el televisor tiene que taparse los ojos y los oídos para no contemplar ese grotesco mundo que aparece en la pequeña pantalla. Dinero. Gritos. Tristeza. Muerte. Ella prefiere otras cosas. Olor a mojado. Nubes de algodón. Reírse hasta que duele la tripa. Por eso, cuando todo el mundo duerme, Ilargi sale sola hacia el bosque y se pierde entre alcornoques, encinas y robles. 



Y dando saltitos se acerca hasta su rincón favorito: las ramas de una secuoya donde espera nerviosa la llegada de un amigo muy especial que aparece cada media noche. Y es que Gauerdi es un espíritu libre de la naturaleza. Un pequeño búho con el que pasa largas horas hablando de todo lo que sus penetrantes ojos ven en la frondosidad del lugar. Hoy está especialmente excitada. Va a enseñarle un gorro que lleva tejiendo durante semanas. Tiene las manos con alguna que otra dureza porque es su primera obra, pero está muy orgullosa. Cuando el ave aterriza en la rama sus redondos ojos no tardan en caer en la cuenta de la nueva prenda. Sonríe. Su amiga se ha creado un sombrero a su imagen y semejanza. Una bonita forma de decir que ella siempre estará sobrevolando las cabezas de esas sombras atadas a una aburrida y fatigosa realidad.

¡Feliz fin de semana a tod@s!

lunes, 13 de enero de 2014

Cornelia

En medio de un bosque asturiano vivía Cornelia. Una bruja que sabe mucho de recetas para hacer la vida un poco mejor. Pero, aprovechando que el viejo año se apaga y que otro nace con fuerza, se ha propuesto cuidar en la sombra a una joven gallega. Así que se ha mudado a tierra de meigas llevándose a su búho, su gato y un montón de libros y cacharros. Pero sin olvidar el hechizo en el que ha estado trabajando para traer a la susodicha salud, amor, dinero e inspiración...




Tres gotas de mar sonora,
un puñado de lodo cenagoso,
pelo de perro sarnoso,
y esencia de mandrágora...
Lagrimas de Galatea,
pétalos de rosa,
lengua de una rata golosa,
y una sombra que cojea...
Corazón de un político descerebrado,
ojos de un capitalista desalmado,
polvo de tijera destilado,
y un dólar del pasado.
Una página de un libro antiguo,
tinta de calamar infusa,
aliento de musa,
y el mapa de un tesoro ambiguo...
Rima mala y bochornosa,
algo de poción ponzoñosa,
y una bruja mimosa,
para entrar en el 2014 bonanzosa...