viernes, 27 de junio de 2014

Nales, el búho sabio

En silencio, oculto en una rama... observa. Sus penetrantes ojos se posan en todo aquello que merodee la zona pues trabaja a media jornada para Cornelia, la bruja del bosque. Y es que Nales es espía profesional, aunque también es ducho en biología y geología. Ciencias que domina gracias a su afición: cuando este perspicaz búho tiene un rato libre, se pone sus gafas y se mete en su mundo de letras. Algo que Cornelia agradece porque sus habilidades son de gran ayuda a la hora de elaborar sus pociones y de buscar soluciones para contentar a sus clientes. Por ello le paga con un hogar, sabrosos guisos, abundante lectura y, de cuando en cuando, un hechizo que le facilita la vida. De esta forma, Nales vive cómodamente y lo haría algo más si no fuera por ese gato negro que le acecha continuamente.




lunes, 23 de junio de 2014

¡Estoy de vuelta!

Bueno, os escribo esta entrada ya desde Bilbao, en mi particular proceso de reinserción después de más de tres meses en Leicester. Sé que en las últimas semanas estuve desaparecida pero es que tuvimos la mala suerte de que a algún amiguillo de lo ajeno entrara en nuestra casa y nos la limpiara...  no de polvo... pero sí de lo demás. Así que esta es la historia de como me quedé sin ordenador (¡mi ordenador, mi tesis, mis fotos, mi todo!) en esa Inglaterra donde los teclados no tienen ñ y sus acentos están esparcidos aleatoriamente. Por suerte, la pequeña Nymeria se escondió en el armario cuando escuchó al Señor Caco con la cámara de fotos de mi compañera siendo lo único que nos quedó de valor (¡menos mal!).  Así que no podéis más que perdonar mi ausencia... :)


Pero desde un ordenador nuevo y mientras me pongo al día con la arcilla, vamos con algo más positivo: aquí os dejo unas fotos de algunos rincones mágicos que tuve la suerte de visitar durante mi estancia. Algunas de ellas fueron tomadas en la sorprendente Gales: maravillosos paisajes verdes habitados por una gente encantadora y que desprende felicidad. Pero no me quiero olvidar del fronterizo Chester, el último y prototípico pueblo inglés que no podéis dejar de visitar si tenéis la oportunidad. 

Aquí os dejo el majestuoso castillo de Conwy mandado construir por Eduardo I y una imagen de un curioso y turístico pueblo: Portmeirion. Esta postmoderna villa fue construida por Clough Williams-Ellis y hoy en día pertenece a una asociación sin ánimo de lucro. Inspirada en paisajes mediterráneos, su cálida mezcla de colores, sus formas imposibles y el  exótico bosque que la cobija se convierten en el cóctel ideal para transportar a  sus visitantes a un mundo de cuento de hadas.


Y el siguiente destino... la grandiosa Escocia. Y, dentro de esta tierra maravillosa, uno de los lugares más misteriosos fue Saint Conan's Kirk. Y es que aunque no era una visita planeada su intrigante silueta nos hizo detenernos a curiosear. Situada a orillas del lago Awe, este santuario mágico te da la bienvenida con un sin fin de flores, gárgolas de liebres y perros malencarados, así como  esculturas de juguetonas nutrias y búhos que espían tus movimientos. Desde el principio nos sentimos como Alicia adentrándonos en alguna madriguera extraña, algo acentuado por el hecho de que no hubiera absolutamente nadie en los alrededores. En su interior, nos encontramos con la capilla donde el rey Robert the Bruce (Roberto I de Escocia) descansa plácidamente.Y de un cuento a otro, esta vez mucho más turístico: el Castillo de Eilean Donan. Una fortaleza en el lago Duich mandado construir por Alejandro II de Escocia en el siglo XIII... ¡de ensueño!


Este maravilloso castillo casi marca la entrada a Isla Skye, una de las islas más grandes y sin duda más maravillosas de Escocia. Un paisaje mezcla de tierra y agua, en la que se respira una absoluta paz y tranquilidad. Su ciudad más grande es Portree, una preciosa y colorista villa pesquera de menos de 3.000 habitantes. Todos los paisajes recuerdan de sobremanera a nuestro Cantábrico  aunque con ciertos matices. Uno de ellos, es el mimo con el que está cuidado todo este terreno, sin permitir grandes bloques de hormigón invasivo para hacer más ricos a los de siempre y un poco más pobres a los demás.




El otro son  estas simpáticas vacas peludas llamadas vacas de las tierras altas  . Quería traerme una para tener de mascota (ya me imaginaba paseando un xatin roxu por las calles de Bilbo), pero ya sabéis cómo son de pejigueras los de los aviones...  Otro de esos sitios sorprendentes nos lo encontramos también de casualidad a la ver del lago Garry: una gran explanada llena de pequeñas esculturas formadas con piedras, algunas con dedicatorias a seres queridos. Y, entre todos estos parajes también hay sitio para la reivindicación política: un gran "SÍ" bajo la bandera escocesa para animar a votar en el referéndum del próximo otoño. 


Y, claro, ya fuera de Skye no podíamos dejar pasar ir a Ness, aunque después de todos los lagos vistos no impresionó tanto, también puede ser porque Nessy no se dejó ver. Y, por supuesto, la obligada Stirling, esa ciudad testigo de las grandes batallas entre Inglaterra y Escocia y que hoy preside el Monumento Nacional a William Wallace. Por último Edimburgo,  que fue un poco la decepción del viaje. Sé que la mayoría de la gente dice que es maravillosa pero a mi me faltó magia en la capital escocesa.


Y hasta aquí puedo leer... Tengo mucho de lo que ponerme al día en estos días y en mi lista de cosas por hacer está subrayado el visitar vuestras casinas virtuales... Y, por supuesto, espero que disfrutéis mucho de la noche más corta del año pero una de las más mágicas...